lunes, 8 de octubre de 2012

Ser hombre es ser libre. ¿Lo creemos?

Ser hombre es ser libre


Por Adrián Gastélum Tagle
Seminarista de 2do de Filosofía

 
Ser hombre es ser libre simplemente porque somos racionales. Un animal no elige sus actos sino que se mueve por instinto, nosotros sí elegimos qué y cómo lo hacemos. El hombre es un ser individual, y según Kierkegaard (fundador del existencialismo), cobramos conciencia de sí en la angustia, pues somos seres arrojados en el mundo destinados a ser libres y a morir. El hombre es una persona individual con derecho natural a la libertad para elegir su propia vida.

Entonces podemos decir que el hombre es libre porque existe, porque . La esencia del hombre es su historia, su pasado, sus circunstancias, lo que ya fue, pero su trascendencia, está en su libertad, es decir, en su existencia, ya que la libertad es elegir, y nosotros somos libres de elegir nuestra futuro, hacia qué nos dirigimos y cómo lo hacemos, somos libres de elegir nuestra existencia.

Gracias a la libertad el hombre elige y se autodetermina, dirige y domina sus actos. La libertad tiene dos facultades: la inteligencia y la voluntad; aunque la raíz se encuentra en la voluntad ya que es por la cual elegimos, si no actuamos con inteligencia no se podría hablar de acto libre, ya que es la razón la que nos distingue de los otros seres, es por ella que somos hombres, de lo contrario no habría libertad. Por lo tanto, un hombre sin inteligencia no es libre, al igual que cuando un hombre decide a base de soborno, amenaza, etc., pues no actuaria con voluntad propia.

Decía ya que el hombre decide lo que es, no lo que fue, sino lo que puede llegar a ser desde el . Ante la vida tenemos un objetivo o un fin, del que podemos decir que es el bien, todo hombre desea el bien, esto es, la felicidad, claro que el misterio aquí seria descubrir que es aquello que nos hace ser felices, no alegres, ya que la alegría es pasajera, la felicidad eterna. Todo hombre busca hacer el bien, cuando sucede lo contrario, es decir, cuando obra el mal, podemos decir que éste es un bien equivoco o malentendido, por ejemplo, un ladrón roba porque cree que eso le hace bien, sin embargo perjudica a otra persona.

Para Sartre (filosofo francés) ser libres es no depender de nada ni de nadie, actuar como yo quiera, por lo que llega a decir que mientras exista en nuestra mente el concepto de Dios, no podemos ser libres, ya que dependeríamos de Él, por lo que no actuaríamos libremente, sin embargo, no podemos percibirnos como un azar del destino, como estar arrojados en el mundo por pura simplicidad, sino que existimos por algo o para alguien, antes de morir Sartre dice que ese algo es Dios. Podemos entender que nuestro fin último, nuestro bien o felicidad es alcanzar o llegar a Dios.

La libertad no es simplemente ser autónomos y poder decidir sobre nuestros actos, no es absoluta ya que está condicionada a nuestras leyes, costumbres, sociedad, a nuestras propias circunstancias, etc. Somos seres en sociedad, seres en relación continua con el , es decir, no soy sólo yo en el mundo sino que estoy rodeado de otros . Y es ahí precisamente cuando nuestra libertad termina, cuando comienza la del .

La libertad es un medio en función de nuestros proyectos. El hombre tiene varios caminos en la vida pero un solo fin, por ejemplo, nuestro fin –ya lo decía- es llegar a Dios, ser felices, alcanzar el bien [supremo], pero lo podemos lograr de diferentes maneras: siendo médicos, filósofos, historiadores, sociólogos, psicólogos, sacerdotes, etc., y haciendo nuestro trabajo bien, es ahí donde practicamos nuestra libertad, en la elección de dicho medio para alcanzar nuestro fin. Entonces podemos decir que la libertad está al servicio del perfeccionamiento humano.

No hay libertad sin condicionamientos, es decir, no podemos ser libres si no partimos desde nuestra realidad, desde mi , desde mi historia, desde lo que es, tenemos que conocernos y aceptar nuestra verdad, ya lo dicen las Sagradas Escrituras: “la verdad los hará libres”, nuestra verdad, nuestra realidad, nuestra esencia; por esos condicionamientos somos, de lo contrario no sería yo sino otro. Debe estar claro que no tenemos que buscar lo que queremos ser sino lo que somos y partir de ellos para realizar nuestras proyecciones.

Mientras nuestras decisiones estén encaminadas al bien, a la verdad y a la justicia podemos decir que se trata de libertad, de lo contrario sería libertinaje, es decir, actuar por actuar sin inteligencia, sin conciencia, la libertad no está sobre la ética o la moral, ya decía anteriormente que no es absoluta sino que se adhiere a nuestro entorno.

Ya para terminar, podemos constatar que por medio de la libertad el hombre decide la finalidad de sus actos, por lo que tenemos que ser responsables de ellos, es decir, que por medio de nuestra responsabilidad damos cuentas de nuestras decisiones y de nuestros actos. Ser responsable es responder de algo a alguien, por ejemplo, podemos decir que respondemos de nuestros actos a Dios, y así, como ya mencionaba, por ser seres en comunidad, en sociedad, respondemos ante el otro.

Somos seres dotados de voluntad e inteligencia, libres para decidir sobre nuestros actos y responsables de ellos, pero ante todo podemos constatar que somos hombres, y que ser hombre es ser libre.

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Muchos saludos en estos momentos en que estamos viviendo El el tiempo del adviento.